¿Qué necesito tener listo antes de la primera conversación?
No hace falta un brief cerrado. Con saber a quién le vendes, qué querés que la gente entienda al entrar y si ya tenés logotipo o colores definidos, alcanza para arrancar. Si manejás un catálogo, una lista de categorías ayuda más que un documento extenso.
¿Trabajan con sitios que ya existen o solo desde cero?
Las dos cosas. Muchas pymes nos contactan porque su sitio actual carga lento en celular o se ve desordenado en pantallas chicas. En esos casos revisamos la maquetación, la jerarquía de contenidos y el peso de las imágenes antes de proponer cambios.
¿Cómo se mide que la interfaz realmente funciona?
Miramos tiempos de carga en conexiones móviles reales, cantidad de clics hasta la acción principal y legibilidad en pantallas de gama media. No alcanza con que se vea bien en un monitor de escritorio: la mayoría de las visitas de una pyme paraguaya llegan desde el teléfono.
¿Puedo actualizar textos e imágenes por mi cuenta después?
Sí. La idea es que la estructura quede armada para que puedas cambiar precios, fotos de trabajos o datos de contacto sin depender de nosotros. Dejamos indicado qué campos son editables y cuáles conviene no tocar para no romper el layout.
¿Cuánto tarda un proyecto de maquetación completo?
Depende del volumen de páginas y de si hay que producir contenido desde cero. Un sitio institucional de pocas secciones avanza rápido; un catálogo con fichas de producto requiere más ida y vuelta. Definimos el ritmo en la primera reunión, sin fechas infladas.
¿Qué pasa si más adelante quiero sumar secciones o idiomas?
La estructura se piensa para crecer. Si el sitio está bien organizado desde el inicio, agregar una sección de preguntas frecuentes, una página de servicios nueva o una versión en otro idioma no obliga a rehacer todo. Se trabaja sobre lo que ya existe.